¿Por qué se parecen esos días a este?
Comienza un día con un sabor difícil...
Me gustaría compararlo con alguna emoción fácil de ejemplificar, pero no puedo, entonces, he decidido compararlo con el hecho de deshacerte de algo que creías muy real, pero al final no lo era o dejo de serlo.
El día como hoy, se parece a cuando tenía 7 años y descubrí que a los bebés no los traía la cigüeña. Ese día tuve que sentarme a reflexionar qué pasaba ¿De dónde había salido yo, si las cigüeñas eran mentiras? Busqué un montón de libros, leí y al fin de cuentas descubrí el sexo, las parejas, la menstruación, los orgasmos, los espermas, las "corridas", la gestación, los cigotos, los embriones, el parto y las familias...
Chingos de información para una mocosa que se las daba de valiente, porque al final terminé cansada de tanto buscar información (Aunque valió la pena).
También se parece al maldito día en el que buscando en una bolsa de ropa, descubrí mi regalo de navidad el que le pedí a "Santa"... No tuve que buscar en ningún libro, porque lo que sucedía era evidente. Me habían visto la cara, mi madre me había mentido hasta los 8 años haciéndome creer que un señor gordo y con un chingo de barba blanca me traía regalos ¡Nada más porque sí!
Recuerdo haberme enojado mucho, porque mi madre pudo decirme la verdad, que los regalos me los daba ella, porque quería. Ese enojo, me hizo tomar una "venganza" la cual fue no decirle a mi madre que ya sabía que santa no existía, y de esa manera seguir recibiendo regalos.
Sin duda alguna, este día es muy similar, al día en el que decidí hablar con el señor del que salió el esperma ganador que me dio vida, ese día en el que le dí a elegir entre el darme afecto que naciera de sí mismo o no volver a buscarme. Porque yo decidía ya nunca jamás volver a mendigarle su afecto. Ese día en el que decidió no volver a buscarme.
¿Por qué se parecen esos días a este?
Porque me puse a pensar ¿De dónde nació todo ese amor que yo te tenía? ¿Qué iba a hacer con el? pero ningún libro tenía respuesta.
Mucho tiempo mantuviste una mentira al hacerme creer que no sentías nada, que yo era otra persona más y de esa manera, yo decidí mentirte también... Fingiendo mucho tiempo, que no sentía nada, que lo nuestro era sólo compañía, deseo, calor corporal, etc. Nunca te dije que todo lo que te daba era porque te quería, porque moría de ti, para ti, pero nunca contigo.
Y ahora, cuando me agoté de amar tanto sin recibir nada a cambio, cuando también te doy a elegir entre el estar o no estar conmigo, sin necesidad de ser un "nosotros"... Ahora que no sabes decidir, no esperes a que te ayude, ni a que tome un asiento para esperar tu decisión.
Mi vida no tiene un botón de "pausa", yo no puedo esperar otros años más contigo, porque en realidad siempre he estado sin ti.
Me gustaría compararlo con alguna emoción fácil de ejemplificar, pero no puedo, entonces, he decidido compararlo con el hecho de deshacerte de algo que creías muy real, pero al final no lo era o dejo de serlo.
El día como hoy, se parece a cuando tenía 7 años y descubrí que a los bebés no los traía la cigüeña. Ese día tuve que sentarme a reflexionar qué pasaba ¿De dónde había salido yo, si las cigüeñas eran mentiras? Busqué un montón de libros, leí y al fin de cuentas descubrí el sexo, las parejas, la menstruación, los orgasmos, los espermas, las "corridas", la gestación, los cigotos, los embriones, el parto y las familias...
Chingos de información para una mocosa que se las daba de valiente, porque al final terminé cansada de tanto buscar información (Aunque valió la pena).
También se parece al maldito día en el que buscando en una bolsa de ropa, descubrí mi regalo de navidad el que le pedí a "Santa"... No tuve que buscar en ningún libro, porque lo que sucedía era evidente. Me habían visto la cara, mi madre me había mentido hasta los 8 años haciéndome creer que un señor gordo y con un chingo de barba blanca me traía regalos ¡Nada más porque sí!
Recuerdo haberme enojado mucho, porque mi madre pudo decirme la verdad, que los regalos me los daba ella, porque quería. Ese enojo, me hizo tomar una "venganza" la cual fue no decirle a mi madre que ya sabía que santa no existía, y de esa manera seguir recibiendo regalos.
Sin duda alguna, este día es muy similar, al día en el que decidí hablar con el señor del que salió el esperma ganador que me dio vida, ese día en el que le dí a elegir entre el darme afecto que naciera de sí mismo o no volver a buscarme. Porque yo decidía ya nunca jamás volver a mendigarle su afecto. Ese día en el que decidió no volver a buscarme.
¿Por qué se parecen esos días a este?
Porque me puse a pensar ¿De dónde nació todo ese amor que yo te tenía? ¿Qué iba a hacer con el? pero ningún libro tenía respuesta.
Mucho tiempo mantuviste una mentira al hacerme creer que no sentías nada, que yo era otra persona más y de esa manera, yo decidí mentirte también... Fingiendo mucho tiempo, que no sentía nada, que lo nuestro era sólo compañía, deseo, calor corporal, etc. Nunca te dije que todo lo que te daba era porque te quería, porque moría de ti, para ti, pero nunca contigo.
Y ahora, cuando me agoté de amar tanto sin recibir nada a cambio, cuando también te doy a elegir entre el estar o no estar conmigo, sin necesidad de ser un "nosotros"... Ahora que no sabes decidir, no esperes a que te ayude, ni a que tome un asiento para esperar tu decisión.
Mi vida no tiene un botón de "pausa", yo no puedo esperar otros años más contigo, porque en realidad siempre he estado sin ti.

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