OTOÑO
El otoño llega y las hojas del árbol se caen.
Después llega el invierno y sus vientos fríos llegan a congelar el pantano donde habita la flor de loto.
Cuando era niña siempre pensaba “Ese árbol no volverá a ser el mismo”.
Creía que la flor de loto desaparecería para siempre.
Ahora que he pasado más de 10 otoños e inviernos.
Ahora que he sentido esos vientos secos y fríos.
Ahora que al igual que el árbol y la flor de loto casi desaparezco.
Si, justo ahora que regrese a cuando pensaba que el otoño y el invierno eran malditos.
Justo ahora, me doy cuenta que tanto el invierno como el otoño ayudan a la naturaleza a ser más bella y perfecta de lo que ya es.
Es ahora cuando afirmo que el árbol no será el mismo, si no, mejor; con hojas nuevas, más bellas y verdes, llenas de vida.
Y que tal vez la flor de loto si desaparecerá, pero siempre existirá la esencia de quien es, donde esta, y para donde quiere ir.
Recordando la leyenda, de la princesa que tardo tal vez más de lo esperado para salir del oscuro pantano, pero con esfuerzo, trabajo y pasión; al fin de cuentas lo logro.

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